La peste porcina africana es una enfermedad vírica que afecta a los cerdos y los jabalíes, pero no se transmite a las personas. Según los datos oficiales, hasta el 18 de junio se habían analizado 7.354 jabalíes: 344 dieron positivo y 7.010 resultaron negativos. A pesar de ello, la respuesta institucional ha seguido centrándose en las capturas y las matanzas.

SOS Senglars advierte que la caza no es una solución eficaz ni sostenible. La persecución rompe los grupos, provoca más desplazamientos y favorece la dispersión del virus. Por eso, reclama priorizar la vigilancia pasiva, localizar, analizar y retirar rápidamente los animales muertos, reforzar la bioseguridad y aplicar métodos de gestión no letales.

La plataforma también pide declarar Collserola refugio de fauna y zona de observación sanitaria, proteger los santuarios, impulsar la inmunocontracepción y garantizar que la ciudadanía pueda conocer los datos y el coste real de las actuaciones.

Los jabalíes no son residuos ni enemigos que haya que eliminar. Son animales sintientes, una especie autóctona y una parte esencial de nuestros ecosistemas. Una crisis sanitaria no puede justificar una política de persecución y muerte al servicio de la industria porcina.

Para cualquier información, fotografías con ubicación de restos biológicos de jabalíes muertos, vídeos o actuaciones en núcleo urbano contra jabalíes con armas de fuego, podéis escribir a plataformasossenglars@proton.me.

Firma la petición: https://www.change.org/p/aturar-l-extermini-de-la-població-de-senglars-parar-el-exterminio-de-jabalíes

Más información en: https://sossenglars.org/